Ruta 5

Desde Kassel hasta Bad Muskau

En el punto central de nuestra quinta ruta hay extraordinarios jardines y parques construidos por artistas de la jardinería y arquitectos paisajistas. Por esta verde ruta (que va del centro hasta la frontera oriental de Alemania) veremos la Weimar clásica de Goethe y Schiller, así como la Weimar moderna de los arquitectos de la Bauhaus.

Empezamos nuestro viaje en Kassel, en el Parque de Wilhelmshöhe. En el siglo XVIII, la realeza y los nobles de Kassel ordenaron la construcción de uno de los parques más grandes de Europa. Hoy son famosas sus cascadas y los jardines ingleses de su castillo, de estilo clasicista. En el punto más alto del jardín se encuentra el Monumento de Hércules. Construido siguiendo modelos antiguos, hoy es el símbolo de la ciudad de Kassel.

La antigüedad fue también fuente de inspiración para dos artistas en Weimar, nuestra segunda parada. Los padres de la literatura alemana hicieron famosa a esta ciudad de Turingia: Friedrich Schiller y Johann Wolfgang von Goethe. Alrededor del año 1800 crearon en Weimar obras literarias de carácter universal. Goethe escribió, entre otras obras, “Fausto”, y Schiller, "María Estuardo". Ambos poetas idealizaron la etapa clásica de la época grecorromana. En la antigüedad clásica vieron un modelo moral a seguir, vieron verdad, belleza y bondad. Con sus obras, quisieron guiar a la gente en esa dirección.

La UNESCO incluyó en 1998 bajo el nombre de “Weimar Clásica” los sitios de actuación intelectual de Goethe y Schiller. Entre ellos se cuentan la Biblioteca Ana Amalia, el Palacio de la Ciudad y el Parque sobre el Ilm. En ese parque el visitante puede pasear por largos caminos, junto a viejos árboles y grandes prados hasta la Casa Romana. Enfrente se halla la Casa de Goethe, donde el escritor vivió durante largo tiempo en concubinato con Christiane Vulpius.

No lejos del Parque sobre el Ilm se hallan los sitios de la Bauhaus, incluidos en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1996. El Arquitecto Walter Gropius fundó aquí en 1919 la Universidad Bauhaus de Arquitectura y Diseño. El edificio principal de esa universidad, la Escuela de Artes y Oficios y la casa Haus am Horn son extraordinarios testimonios de los comienzos de un estilo arquitectónico moderno que más tarde adquiriría fama en todo el mundo bajo el nombre de Bauhaus.

A solo dos horas de Weimar nos espera el Reino de los Jardines de Dessau-Wörlitz. Esta obra de arte paisajística del clasicismo temprano está incluida en la lista del Patrimonio Mundial desde el 2000. Pasear por los siete parques con seis castillos es una singular experiencia. También es posible surcar el lago Wörlitz en góndola. El arquitecto de paisajes Friedrich Wilhelm von Erdmannsdorff proyectó el Reino de los Jardines para el príncipe Franz von Anhalt-Dessau. Por doquier puede descubrirse algo: aquí un templo de la diosa romana Venus, más allá, la historia de la construcción de puentes. En el parque se encuentran puentes muy diversos, desde un sencillo tronco hasta una pasarela de hierro fundido. Un punto culminante es el Palacio de Wörlitz, de 1769, considerado uno de los primeros palacios del clasicismo temprano fuera de Inglaterra. A propósito, el Reino de los Jardines estaba abierto a todo público ya por entonces. El príncipe se propuso así educar el intelecto y el gusto de su pueblo. Hoy puede incluso pernoctarse en algunos de los edificios históricos del parque. Ya Goethe dijo sobre el Reino de los Jardines de Dessau-Wörlitz: “Esto es infinitamente bello”.

Igual de bellos y famosos en todo el mundo son los palacios y parques de Potsdam y Berlín. En Potsdam se hallan el palacio y el parque de Sanssouci. Sanssouci significa “sin preocupaciones”. El nombre es un reflejo del deseo del rey prusiano Federico II de tener un lugar donde poder retirarse a descansar. Federico el Grande ordenó construir en 1745 el palacio de Sanssouci como residencia de verano. Sanssouci es la parte más antigua del sitio Palacios y Parques de Potsdam y Berlín, que creció en 1990, 1992 y 1999 hasta alcanzar sus dimensiones actuales de 500 hectáreas. Parte del Patrimonio Mundial son también el Nuevo Palacio, el Castillo y Parque de Babelsberg, la Iglesia del Redentor de Sacrow, el Palacio de Glienicke y la Isla de los Pavos Reales. Muchos arquitectos paisajistas dejaron sus huellas en este sitio del Patrimonio Mundial. El más famoso fue Peter Josef Lenné, que dirigió a partir de 1818 durante casi medio siglo los destinos de los jardines de Prusia.

A algo más de dos horas al sudeste de Potsdam, el príncipe Pückler-Muskau creó en 1815 el mayor parque paisajístico de Europa Central en estilo inglés: el Parque Muskau. El príncipe Pückler se orientó por la idea de la Antigüedad de que el jardín es un paraíso individual, interpretándolo a su manera: un parque debe verse como un paisaje natural. Efectivamente, árboles del lugar, flores multicolores dispersas y largos ejes visuales hacen olvidar al visitante que llega en bicicleta, a pie o en bote que se halla en un jardín artificial. El Parque Muskau está incluido desde 2004 en la lista del Patrimonio Mundial. Como dos tercios de hallan en Alemania y un tercio en Polonia, es uno de los pocos sitios transfronterizos del Patrimonio Mundial.