Ocho preguntas a…

Yasmin Nicholson, estudiante

En una visita a Tréveris, ¿qué no debería perderme?

No hay que irse de Tréveris sin visitar la “Porta Nigra”. Es el símbolo de la ciudad y debe su nombre al color oscuro de sus muros. Esta puerta romana fue construida con arenisca clara en el siglo II d. C. En sus más de 1.700 años de existencia, el viento y las inclemencias del tiempo han hecho que la piedra adquiera un tono oscuro. La Porta Nigra se considera hoy el monumento romano mejor conservado de Tréveris.

¿Qué le gusta más del lugar?

El anfiteatro romano me impresiona especialmente. Fue construido entre los años 160 y 200 d. C. y tiene capacidad para unos 20.000 espectadores. Hace tiempo, los gladiadores luchaban por su vida en este lugar. Los subterráneos de la imponente arena también se conservan y pueden visitarse. Los gladiadores y leones esperaban supuestamente la hora del combate en estos sótanos. Una vez al año se celebra un espectáculo romano en el que se escenifican estas luchas con todo lujo de detalles, por lo que, si uno se acerca a Tréveris, tiene aún hoy la oportunidad de vivirlas de primera mano.

¿Tiene alguna recomendación especial?

Yo recomendaría participar en una visita guiada por la Porta Nigra, el monumento emblemático de la ciudad de Tréveris. Es como emprender un viaje a través de siglos de historia. El recorrido comienza con la construcción del edificio como puerta de entrada septentrional de la ciudad en el año 200 d. C., y termina con la aparición del emperador francés Napoleón, que devolvió la puerta su función y forma original en el siglo XVIII después de que se utilizase como iglesia en la Edad Media.

¿Qué la impresionó en su primera visita?

Lo que más me fascinó fue lo desarrollada que estaba la arquitectura romana. Considerando las limitaciones técnicas a las que tuvieron que hacer frente los constructores romanos hace casi 2.000 años, uno toma conciencia de las increíbles obras maestras de la arquitectura que hay en Tréveris.

¿En qué estación del año es más bonito este lugar?

La temporada alta se concentra en los meses que van de abril a octubre, pero también vale la pena visitar la ciudad en cualquier otra época. Visitas guiadas y excursiones se llevan a cabo durante todo el año.

¿Qué más debería ver aquí?

La Catedral de San Pedro y la Iglesia de Nuestra Señora son también visita obligada. La Iglesia de Nuestra Señora es una obra destacada de la arquitectura gótica alemana y la catedral es considerada la más antigua de Alemania. Este templo, cuyo origen se remonta al período en torno al 320 d. C., alberga una valiosa reliquia de la antigüedad conocida como la “Túnica Santa”. Según la leyenda, se trata de una parte de la indumentaria de Jesucristo. Parece ser que la madre del emperador romano Constantino trajo la prenda a Tréveris.

El recorrido abre el apetito. ¿Qué especialidad regional debería probar?

La famosa “Mehlkniedel mit Griewen", una albóndiga de harina con tocino y compota de manzana casera. También recomendaría el sabroso “Flammkuchen”, una especie de pizza de masa fina con crema agria, chucrut, embutido de hígado o morcilla. También lo hay vegetariano. Lo ideal es acompañarlo de un buen vino blanco de la región.

¿Qué otro sitio del Patrimonio de la Humanidad le gustaría visitar?

La Catedral de Espira. Su cripta constituye la sala de columnas más grande de Europa.

Yasmin Nicholson

conoce Tréveris desde su infancia. Creció en la localidad de Schleidweiler, situada varios kilómetros al norte.

Esta germano-americana hizo el bachillerato en Tréveris. Desde 2010 estudia gestión turística y cultural en Colonia. En 2012 ha hecho unas prácticas complementarias a sus estudios en la oficina de información turística de Tréveris.