Ocho preguntas a…

Angelika Braun, guía y mediadora cultural en el Monasterio de Maulbronn

En una visita al Monasterio de Maulbronn, ¿qué no debería perderme?

En mi opinión, el visitante debe hacer un recorrido por todo el complejo monástico, incluyendo la llamada “Ciudad monástica”, con el área de establos y talleres y la clausura. Solo entonces se entiende por qué el conjunto es uno de los monasterios medievales más completos que se conservan en Europa.

¿Qué le gusta más del lugar?

La clausura es uno de mis lugares preferidos. Me atraen especialmente los diferentes estilos arquitectónicos que tienen cabida en sus muros, desde el románico hasta el gótico. Hay otros espacios sorprendentes como la capilla de la fuente y el impresionante comedor de los monjes, el refectorio, así como el parlatorium, con su maravillosa bóveda reticulada del gótico tardío. También recomiendo disfrutar del silencio del claustro o estar un rato en su jardín, ideal para recuperar la calma y reponerse.

¿Tiene alguna recomendación especial?

Las visitas guiadas especiales reservan numerosas sorpresas a los visitantes y proponen una particular mirada sobre la historia y las características del Monasterio de Maulbronn.

¿Qué la impresionó en su primera visita?

En mi primera visita, lo que más me impresionó fueron el tamaño del complejo y la asombrosa arquitectura.

¿En qué estación del año es más bonito este lugar?

Cualquier estación del año tiene su encanto. En primavera, el maravilloso aroma de las magnolias del jardín del claustro. En verano, el frescor de las salas del monasterio y los agradables establecimientos dentro del corral del monasterio. En otoño, la niebla y el gris, que resaltan el aspecto ascético de la arquitectura cisterciense. Y en invierno, la tranquilidad de algunos momentos en los que no hay visitantes y uno puede disfrutar de la soledad y el silencio en el claustro.

¿Qué más debería ver aquí?

El entorno del monasterio ofrece muchos atractivos. Fue diseñado por los monjes cistercienses hace más de 850 años. Este incluye los viñedos del monasterio, así como el sistema de fosos y embalses de los bosques circundantes. El entorno del monasterio puede recorrerse por varios senderos. También merece la pena dar un paseo hasta el lago de nombre “Tiefe See”, situado en las inmediaciones del complejo monástico. También fue creado por los monjes y hoy hace las delicias de los bañistas en los meses de verano.

El recorrido abre el apetito. ¿Qué especialidad regional debería probar?

Alguna vez hay que probar las típicas “Maultaschen” de la región de Suabia. Se trata de una especialidad de pasta rellena de carne y espinacas. Según cuenta una leyenda, este plato fue elaborado por primera vez por un monje aquí en el Monasterio de Maulbronn.

¿Qué otro sitio del Patrimonio de la Humanidad le gustaría visitar?

Pues me gustaría ver los palafitos prehistóricos del lago de Constanza y el Parque Muskau en Bad Muskau. Además me gustaría ir alguna vez al Taj Mahal en la India.

Angelika Braun

trabaja de guía en el Monasterio de Maulbronn desde hace 22 años.

Entre otras actividades, esta promotora cultural se encarga hoy de gestionar el museo taller, una instalación en la que niños y jóvenes pueden experimentar la vida en el monasterio de forma lúdica.