Ocho preguntas a…

Marie-Luise Frey, geóloga y directora del Patrimonio de la Humanidad Sitio Fosilífero de Messel

En una visita al Sitio Fosilífero de Messel, ¿qué no debería perderme?

En tanto su condición física se lo permita, no debería dejar de descender hasta el lugar más profundo de la Hoya de Messel, o tomar parte de la expedición al pozo en el centro para visitantes. El fundamento a mayor profundidad de la Hoya de Messel está ubicado a unos 65 metros debajo del borde superior del terreno.

¿Qué le gusta más del lugar?

Se trata de un lugar aparentemente insignificante, pero alberga un tesoro único. Y como sucede con los diamantes en bruto, uno no reconoce su valor a primera vista.

¿Tiene alguna recomendación especial?

Aproveche las ofertas de visitas guiadas por la tarde o al anochecer. A esas horas tranquilas del día, la Hoya de Messel está inmersa en una atmósfera muy especial.

¿Qué la impresionó en su primera visita?

Cuanto mayor es la profundidad a la que se desciende en la Hoya de Messel, más claros quedan aspectos como el carácter tridimensional de esta ex mina a cielo abierto, así como el origen de su cráter. El cráter volcánico, surgido hace 47 millones de años, fue la cuna de la pizarra bituminosa que se encuentra en las entrañas de la hoya, y también de la enorme variedad de fósiles incrustados en ella.

¿En qué estación del año es más bonito este lugar?

La Hoya de Messel es, según mi opinión personal, más emocionante e impactante durante mayo y junio, cuando la primavera se ve despertar en el paisaje y se puede decir que insufla vida a la misma hoya.

¿Qué más debería ver aquí?

El Museo de Fósiles en la ciudad de Messel, a unos cuatro kilómetros de la Hoya. Además de presentar otros hallazgos fósiles, el museo documenta la lucha de los ciudadanos y de la comunidad de Messel contra una iniciativa anterior de convertir al hoy Patrimonio de la Humanidad en un depósito de residuos.

El recorrido abre el apetito. ¿Qué especialidad regional debería probar?

Las especialidades de la región de los alrededores de Messel son platos con patatas, como por ejemplo el “Messeler Flapsch”, una especie de tortilla de papas ralladas en capas. Si no le gusta mucho la patata, puede probar el queso cocido con pan rústico.

¿Qué otro sitio del Patrimonio de la Humanidad le gustaría visitar?

Las marismas o aguas bajas del Mar del Norte en verano, y la isla de Reichenau en primavera.

Marie-Luise Frey

es directora del Patrimonio de la Humanidad Sitio fosilífero de Messel.

La geóloga estudió Minería, Geología y Metalurgia en Aquisgrán. Desde 2003 trabaja en el Sitio Fosilífero de Messel. Desde hace años, sus esfuerzos se centran especialmente en mantener y mejorar el acceso de los visitantes a ese sitio del Patrimonio de la Humanidad a pesar de las continuas excavaciones de las que es objeto.