Ocho preguntas a…

Maren Brechmacher-Ihnen, historiadora de jardines

En una visita al parque montañoso de Wilhelmshöhe, ¿qué no debería perderme?

El sistema de los canales y juegos de agua construido hace casi 300 años. Se trata de una obra única de arte de jardinería, y se basa en una inteligente estructura de estanques, lagunas y canales: no se utiliza ni una sola bomba de agua. El punto de salida del agua se encuentra en el Monumento de Hércules, en la colina, a unos 500 metros de altura. A partir de aquí, el agua hace su camino a través de cinco estaciones centrales hasta el castillo de Wilhelmshöhe. Allí, tras una hora de trayecto desde su origen, el agua es disparada hacia el cielo como un géiser de 52 metros de altura en desde un estanque. Un punto final de un sistema de juegos de agua espectacular.

¿Qué le gusta más del lugar?

Lo que hasta el día de hoy me sigue impactando es la magnitud, y sobre todo la variedad del panorama del parque. En una superficie equivalente a unos 350 campos de fútbol, el parque de la colina ofrece infinitas imágenes únicas. Conforme uno se adentra en el lugar, las vistas cambian, y se puede descubrir nuevos entornos. En mi experiencia, no existe en toda Europa un parque con una variedad de imágenes comparable. Para mí, el parque de Wilhelmshöhe es una galería de arte al aire libre.

¿Tiene alguna recomendación especial?

La mitad norte del parque. Aquí se encuentra, escondida entre los árboles, la Cascada Nueva. Esta obra de arte data de 1826, y fue parte del famoso sistema de juegos de agua. Hoy es una ruina. La naturaleza se ha apoderado del lugar, haciendo desaparecer la creación original.

¿Qué le impresionó en su primera visita?

Durante mis estudios de paisajismo, aprendí mucho sobre este parque, pero nunca lo había visto. Cuando vi el parque por primera vez en 1977, me impresionó no solo su tamaño, sino sobre todo la variedad de árboles y plantas provenientes de diversas partes del mundo. Jamás había visto mucha de aquella vegetación en un parque en Europa.

¿En qué estación del año es más bonito este lugar?

Puede sonar banal, pero creo que este parque es fascinante durante todo el año. En primavera sorprende por su variedad y colorido de sus flores y brotes. En verano, lo más impactante es el sistema de juegos de agua, así como los ruidos: el rumor del agua, del viento entre los árboles, o el canto de los pájaros. En otoño, los colores otoñales son indescriptibles. Y en invierno, es algo mágico ver el sistema acuático helado y experimentar la quietud encantada del parque.

¿Qué más debería ver aquí?

El castillo y parque de Wilhemsthal, en la comunidad de Calden, a unos 10 kilómetros al norte del parque de Wilhelmshöhe. Tanto el castillo, de estilo barroco tardío, como el parque se construyeron entre 1747 y 1761. Un elemento característico del parque es una verja que recorre una fosa. Esta da la impresión de que el castillo se encuentra completamente integrado en el paisaje: solo cuando uno está directamente delante de la fosa se da cuenta de que la verja se encuentra ahí.

El recorrido abre el apetito. ¿Qué especialidad regional debería probar?

La especialidad de la región de Kassel es la salchicha "Ahle Wurst", hecha exclusivamente de carne de cerdo. Está prohibida la potenciación del sabor y la adición de conservantes; solo se puede sazonar con determinadas especias. El período de maduración de la salchicha secada al aire es de entre dos y siete meses.

¿Qué otro sitio del Patrimonio de la Humanidad le gustaría visitar?

A mí me fascina la cuestión de las influencias y relaciones internacionales en el arte de la jardinería. Por esta razón, me interesan enormemente los jardines chinos, por ejemplo los Jardines del Emperador en Pekín, o los Jardines de Suzhou o Wulingyuan. Asimismo, me emocionan los jardines persas. Me encantaría visitar nueve jardines diferentes de Irán que desde 2011 son también Patrimonio Mundial.

Maren Brechmacher-Ihnen

es profesora de historia de jardinería desde hace 30 años en la Universidad de Kassel

La historia del arte de la jardinería ha sido siempre su gran pasión. Desde 2003, la arquitecta de terrenos y jardines es también segunda representante de la Sociedad de Ciudadanos por el Patrimonio Mundial del Bergpark Wilhelmshöhe.