Ocho preguntas a…

Claudia Schwarz, gerenta de turismo del Rin Romántico.

En una visita al Valle del curso medio del Alto Rin, ¿qué no debería perderme?

Un paseo en barco por el Rin, desde Coblenza hasta Bingen o Rüdesheim. De ese modo se puede ver el lugar desde un verdadero palco y simplemente disfrutarlo.

¿Qué le gusta más del lugar?

Este paisaje único: las laderas de los cerros, los castillos y el curso del río. Una experiencia muy intensa del lugar se tiene al caminar por el Rheinsteig y el Sendero de los Castillos del Rin.

¿Tiene alguna recomendación especial?

Un paseo en bicicleta y un descanso en el llamado Rheinkrippen, en Trechtingshausen, una playa de arena directamente junto al Rin.

¿Qué la impresionó en su primera visita?

La atmósfera que hay al atardecer en el valle del Rin.

¿En qué estación del año es más bonito este lugar?

A mi juicio, en mayo y junio. Entonces el valle del Rin se presenta en un verde especialmente intenso.

¿Qué más debería ver aquí?

Nuestros castillos.

El recorrido abre el apetito. ¿Qué especialidad regional debería probar?

Queso de cabra caliente con compota de manzana y pera.

¿Qué otro sitio del Patrimonio de la Humanidad le gustaría visitar?

Ya conozco muchos de los 37 sitios alemanes que son Patrimonio de la Humanidad, pero aún no he estado en el Parque Muskau ni en el Reino de los Jardines de Dessau-Wörlitz. Allí me gustaría ir.

Claudia Schwarz

es una hija del valle del Rin. Allí ha pasado gran parte de su vida.

Desde 2009 trabaja en St. Goarshausen, la ciudad a la que corresponde el famoso peñón de Loreley, como gerente de turismo del Rin Romántico. En esa función le corresponde encargarse, entre otras cosas, del Valle del curso medio del Alto Rin, Patrimonio de la Humanidad.

 

Bingen

65 km

Coblenza

97 km

Brühl

20 km

Colonia

71 km

Aquisgrán

128 km

Essen