Ocho preguntas a…

Karl Heinz Krome, agente viajero y hotelero

Visitar el Patrimonio Mundial Monasterio de Corvey: ¿Qué es lo que no me debo perder?

Durante una visita a Corvey, en cualquier caso debe visitar el muro oeste. Estos muros de más de 1.200 años de antigüedad han sobrevivido mucho: historia palpalble.

¿Qué le gusta más del lugar?

Las construcciones irradian para mí una especie de reciedumbre y algo de eternidad. Aquí vivieron y trabajaron personas ya en la edad media. También la muerte, la destrucción y la reconstrucción forman parte de la historia de Corvey. Y aún hay vida en estos muros: en el palacio habita el conde de Ratibor, el museo recibe numerosos visitantes y yo tengo aquí mi hotel.

¿Tiene alguna recomendación especial?

Venir al anochecer, cuando los visitantes ya se han ido. Entonces puede uno disfrutar de la paz del lugar, sentarse junto al río Weser y dejar volar los pensamientos.

¿Qué la impresionó en su primera visita?

En mis primeras visitas a Corvey me impresionó el tamaño de las construcciones.

¿En qué estación del año es más bonito este lugar?

El verano es naturalmente lo más bonito. Hay muchos visitantes y muchos ciclistas que recorren la zona de Corvey. En el palacio hay conciertos y exposiciones. Entre abril y noviembre, quienes recorren el Camino de Santiago reciben un sello en sus carnets de peregrinos.

¿Qué debería ver además aquí?

Nuestra región está marcada por el paisaje fluvial del Weser y las suaves colinas boscosas. Aquí encuentra uno tranquilidad y puede relajarse. Vale la pena hacer un viaje por el Weser, que traviesa pueblitos idílicos y viejas ciudades.

El recorrido abre el apetito. ¿Qué especialidad regional debería probar?

Típicos del lugar son la comida sencilla y sabrosa, y la cerveza. Una especialidad dulce es el Lippische Pickert, de masa de levadura, que se puede rellenar con mermelada o también con paté salado.

¿Qué otro sitio del Patrimonio de la Humanidad le gustaría visitar?

Me interesaría el complejo industrial de la mina de Zollverein. Muchos de los otros ya los he visto.

Karl Heinz Krome

nació en Westfalia. Dirige un hotel en los terrenos del castillo de Corvey.

Antes de abrir el hotel en Corvey, este carpintero de oficio, pedagogo ocupacional y entendido en canotaje y turismo, tuvo durante dos décadas un taller para personas minusválidas en Detmold. Además fundó una empresa de canotaje, que trajo en 2004 a Corvey. Transformó el antiguo establo del castillo en un hotel y se convirtió en su gerente. Su especialidad: viajes guiados en canoa por el Weser.