Ocho preguntas a…

Karl Schünemann, delegado de la UNESCO para la Fábrica de Fagus de Alfeld

En una visita a la Fábrica Fagus, ¿qué no debería perderme?

A mí me impresiona sobre todo la arquitectura de más de 100 años de antigüedad diseñada por Walter Gropius para la Fábrica de Fagus. La fábrica se utiliza hasta ahora como planta de producción. También la Exposición Fagus Gropius, sobre la historia y la arquitectura de nuestra fábrica, está en medio de la sala de producción utilizada hasta el día de hoy. Por eso, la Fábrica de Fagus es un Patrimonio de la Humanidad muy vivo.

¿Qué le gusta más del lugar?

Hasta el día de hoy percibo la arquitectura de vidrio y acero como algo único. Ya en mis tiempos de aprendiz, hace más de 50 años, me impresionaba la claridad imperante en las salas de producción. Mi entusiasmo por la arquitectura de la fábrica no ha cambiado en absoluto en todos estos años.

¿Tiene alguna recomendación especial?

Quien visite nuestra fábrica debería echar una mirada desde afuera al interior, a través del frontis de cristal del edificio principal. Aún hoy, al igual que hace 100 años, se puede observar cómo se diseñan, modelan y producen las más diversas formas de zapatos, en un trabajo hecho a mano.

¿Qué la impresionó en su primera visita?

La arquitectura sobria, simple y funcional.

¿Cuál es la mejor manera de conocer el lugar?

En primer término se debería recorrer por fuera la fábrica. Así se obtiene una magnífica impresión de la totalidad de las instalaciones. El recorrido toma unos 10 minutos y cada uno de ellos vale la pena.

¿Qué debería ver además aquí?

Mi terruño, la región de Leinebergland, en los alrededores de Alfeld. Quien tenga tiempo puede descubrir aquí un hermoso paisaje de colinas.

El recorrido abre el apetito. ¿Qué especialidad regional debería probar?

En otoño e invierno se puede probar en Alfeld y la región circundante la col verde con la salchicha de Bregen, una especialidad regional, tradicionalmente muy sabrosa.

¿Qué otro sitio del Patrimonio de la Humanidad le gustaría visitar?

El casco antiguo de Cracovia, en Polonia, que ya desde 1978 es Patrimonio de la Humanidad.

Karl Schünemann

aprendió el oficio de fabricante de hormas de zapato.

Desde hace casi 15 años trabaja en la fábrica de Fagus. Pero desde 2009 no se dedica ya a la producción de hormas de zapato, sino que se encarga de la Exposición Fagus-Gropius, en calidad de delegado de la UNESCO. Schünemann nació y creció en Leinebergland, la región que rodea a la ciudad de Alfeld.