Ocho preguntas a…

Katrin Lesser, arquitecta de jardines y exteriores

En una visita a estas urbanizaciones, ¿qué no debería perderme?

La Ciudad-Jardín Falkenberg fue un proyecto del arquitecto Bruno Taut y de mi bisabuelo, el arquitecto de exteriores Ludwig Lesser. Puesto que queda un poco alejado del centro, es quizá la menos visitada de las seis urbanizaciones. Pienso, sin embargo, que el recorrido vale la pena. “La herradura” es la más grande de las urbanizaciones y, naturalmente, sólo por ese hecho es bueno verla. Fue una de las primeras grandes obras urbanas de Berlín en los años veinte del siglo pasado.

¿Qué le gusta más del lugar?

Falkenberg fue el primer ejemplo de una ciudad-jardín en Berlín, y data de antes de la Primera Guerra Mundial. Impresiona su interesante colorido y por ello es conocida también como “el estuche de pinturas”. En aquella época causó revuelo este conjunto de casas coloridas, entre las cuales también hay una negra. También “La herradura” tiene viviendas rojas, amarillas, azules y blancas. Bruno Taut fue muy hábil al crear proyectos urbanos en los que sobresalía el manejo del color.

¿Tiene alguna recomendación especial?

La conocida como “Casa Taut" está en el sexto bloque de “La herradura” y conserva todos los colores previstos por Bruno Taut; además, sus muebles son originales de los años 20 y 30 del siglo pasado. Es posible alquilar la casa completa, incluyendo el jardín que también fue restaurado como monumento histórico. Así se puede obtener una impresión clara de cómo se vivía en aquellos días.

¿Qué la impresionó en su primera visita?

“La herradura” perteneció al mismo dueño por más de 75 años. Es por ello que conservó mucha de su esencia original. Por ejemplo, jamás se cambiaron los casilleros postales de madera, ni las puertas de los edificios. Están aún por doquier, en sus formas y colores originales. Esto da una impresión de tranquilidad y de homogeneidad.

¿En qué estación del año es más bonito este lugar?

“La herradura” es hermosa sobre todo en primavera. Tanto en la avenida Parchimer Allee como en la calle Onkel-Bräsig-Straße pueden verse los cerezos florecer en jardines frontales. En abril y mayo pareciera que uno va caminando sobre grandes nubes color rosado. A ello se agregan otros numerosos árboles frutales que florecen asimismo en tonos rosado o blanco.

¿Qué más debería ver aquí?

A tiro de piedra se encuentra la Finca Britz, con dos museos, dos restaurantes y un hermoso parque que data del siglo XVII. Aquí uno puede maravillarse con el antiguo casco del pueblo, incluyendo la iglesia, el lago, la casa parroquial y la antigua escuela. En la finca se crían animales domésticos de razas antiguas.

El recorrido abre el apetito. ¿Qué especialidad regional debería probar?

En primavera no debe uno perderse los espárragos de Beelitz. Éstos crecen al sur de Berlín y, acompañados de jamón y papas, son un placer para el paladar.

¿Qué otro sitio del Patrimonio de la Humanidad le gustaría visitar?

Quisiera ver alguna vez el muro y la ciudad vieja de Shibam, en Yemen. Las casas altas hechas de lodo me parecen fascinantes.

Katrin Lesser

vive desde hace más de 15 años en el gran asentamiento Britz, conocido como “La herradura”.

El conjunto habitacional ubicado en el sur de Berlín forma desde 2008 parte del Patrimonio de la Humanidad “Urbanizaciones de la Modernidad Berlinesa”. La arquitecta de jardines y exteriores nació y creció en Karlsruhe. Hoy, entre otras cosas, es perita experta en monumentos encargada de los sitios Patrimonio de la Humanidad “La herradura” y Falkenberg.