Ocho preguntas a…

Hans-Ulrich Rösner, director de la Oficina para el Mar de las Wadden del WWF en Husum

En una visita al Mar de las Wadden, ¿qué no debería perderme?

Un paseo por las llanuras mareales, es decir, el terreno que el agua deja a la vista cuando se retira durante la marea baja. A todo lo largo de la costa del Mar del Norte y en las islas de la región hay guías dispuestos a mostrarle esta obra de la naturaleza a los interesados. Sus marismas son un sitio del Patrimonio Natural de la Humanidad y, con una superficie de 10.000 kilómetros cuadrados, hay mucho que ver en la zona. Para mí, el Mar de las Wadden es un mundo fascinante.

¿Qué le gusta más del lugar?

Lo vasta que es la superficie del Mar de las Wadden y el sentimiento que me da de estar realmente sumido en la naturaleza. Esa es una experiencia que, en Europa, solo se puede tener visitando un parque nacional. A eso se suman las 10 millones de aves que pasan por el Mar de las Wadden cada año. Considerando que la mayoría de ellas se reproducen en Siberia o Groenlandia, es impresionante verlas en las costas alemanas e imaginar el viaje que estos pájaros todavía tienen por delante.

¿Tiene alguna recomendación especial?

En cinco de las siete islas frisias orientales, frente a las costas del estado alemán de Baja Sajonia, no hay ni un automóvil. ¿En qué otro lugar puede uno tener una experiencia como esa? Eso te da la agradable sensación de haber dejado atrás la civilización, por lo menos durante las vacaciones. Yo espero que ese ejemplo sea seguido por más islas en el futuro.

¿Qué lo impresionó en su primera visita?

La primera vez que vine, yo era todavía un niño y empecé de inmediato a recoger almejas y a atrapar cangrejos. Sigo recordando con alegría esa época.

¿En qué estación del año es más bonito este lugar?

Para mí, la primavera; es entonces cuando todo comienza a crecer y la mayoría de las aves se dejan ver; tanto los pájaros de la zona como aquellos que van camino hacia el Ártico. El verano es mejor para quienes prefieren días algo más calurosos. Es también la época en la que viene la mayor parte de los turistas.

¿Qué más debería ver aquí?

Hay lugares con una arquitectura antigua impresionante. Los islotes o “halligen”, frente a las costas del Estado alemán de Schleswig-Holstein, son algo especial. Lo que los hace singulares es el hecho de que, durante las tormentas, desaparecen casi por completo bajo el agua. Sólo las pequeñas colinas habitadas permanecen sobre el nivel del mar.

El recorrido abre el apetito. ¿Qué especialidad regional debería probar?

Hasta donde nos sea posible, deberíamos asegurarnos de que el Mar de las Wadden permanezca intacto y no aspirar a consumir todo lo que ofrece. No obstante, en la región que lo rodea se preparan platos deliciosos con la carne del robusto ganado que pasta en las marismas, o con productos biológicos de la conocida quesería Backensholzer Hof, cerca de Husum, en Schleswig-Holstein.

¿Qué otro sitio del Patrimonio de la Humanidad le gustaría visitar?

Me gustaría visitar el Parque Nacional de Yellowstone, en Estados Unidos. Creo que hay razones de peso para que lo hayan convertido en el primer parque nacional del mundo en el año 1872.

Hans-Ulrich Rösner

dirige la Oficina para el Mar de las Wadden de la organización ecologista WWF en Husum.

Entre sus tareas está asegurarse de que la pesca se practique de manera sustentable en ese parque nacional, de que en sus llanuras mareales no se coloquen demasiados cables para los parques eólicos, y de que no se extienda la extracción de petróleo en la zona.