Ocho preguntas a…

Steffi Behrendt, delegada oficial de la ciudad de Stralsund para el Patrimonio Mundial.

En una visita a Stralsund, ¿qué no debería perderme?

Una visita al viejo mercado no debe faltar. Allí se encuentra el ayuntamiento de Stralsund, célebre por su fachada, y la monumental Iglesia de San Nicolás, con su ostentosa decoración. Muy cerca de ese lugar se encuentra una exposición permanente que explica a los visitantes por qué Stralsund fue incluida por la UNESCO en la lista del Patrimonio de la Humanidad. Un paseo por el puerto es altamente recomendable; allí está anclado el buque escuela Gorch Fock I, junto a los botes deportivos y los veleros.

¿Qué le gusta más del lugar?

Todo el centro histórico de Stralsund está rodeado de agua. Eso se puede apreciar sobre todo desde la torre de la Iglesia de Santa María, que tiene más de 80 metros de altura. No hay un sitio mejor para contemplar el casco medieval de Stralsund. Por cierto, desde allí se alcanza a ver la isla de Rügen y, cuando hace buen tiempo, también la de Hiddensee.

¿Tiene alguna recomendación especial?

Algo retirado de las rutas turísticas habituales está el Monasterio del Espíritu Santo. Aquí florecen las alceas en verano y las edificaciones protegidas como patrimonio cultural han sido cuidadosamente restauradas.

¿Qué la impresionó en su primera visita?

De niña visité el Museo Marítimo de Alemania en Hafeninsel, que se encuentra, hasta el día de hoy, entre los museos más visitados del país. En 2008, después de un ambicioso proceso de expansión, abrió sus puertas el Ozeanum, que, debido a la originalidad de sus exhibiciones y a la imponencia de su arquitectura, fue elegido como el Museo Europeo del Año en 2010.

¿En qué estación del año es más bonito este lugar?

Hay mucha agitación en el verano y mucha tranquilidad en el invierno. Los amantes del sol, el viento y la navegación de vela deben venir en verano; el fresco aire marino se soporta bien en los días cálidos. Durante el invierno se puede disfrutar en calma de los museos, monasterios e iglesias, o tomar un café puertas adentro. Personalmente, a mí me gustan los templados días de otoño; uno puede practicar actividades al aire libre hasta bien entrado el mes de octubre.

¿Qué más debería ver aquí?

Stralsund cuenta con una serie de órganos que, después de su restauración, suenan maravillosamente. En la Iglesia de San Nicolás y en la de Santa María se pueden admirar estos instrumentos musicales.

El recorrido abre el apetito. ¿Qué especialidad regional debería probar?

El arenque en escabeche es una especialidad de Stralsund conocida internacionalmente. Desde 1871, año en que se fundó el Imperio Alemán, este plato recibe el nombre de Bismarckhering en honor al canciller Otto von Bismarck. El filete de arenque báltico, bañado con una suave salsa agridulce, se suele comer en medio de un panecillo.

¿Qué otro sitio del Patrimonio de la Humanidad le gustaría visitar?

A mí me atraen mucho Nepal, como país; su capital, Katmandú, como ciudad; y el Monte Everest, que está ubicado en el Parque Nacional de Sagarmatha. Yo creo que ese es un sitio impresionante del Patrimonio Natural Mundial.

Steffi Behrendt

nació en la ciudad alemana con la mayor cantidad de sitios del Patrimonio de la Humanidad: Berlín.

Desde el año 2003, Behrendt es la encargada de velar por los sitios de Stralsund y de cultivar sus relaciones con ciudades hermanas en Dinamarca, Finlandia, Letonia, Polonia, Suecia y la propia Alemania.